lunes, 3 de febrero de 2014

Capitulo 43

Esther

¡Que mala noche he pasado!, no me puedo quitar de la cabeza el momento de antes de ayer con Michel, ¡estuvo tan cerca!, que tonta soy, me moría de ganas porque me besara y lo dejo y me dejo con las ganas... llevo dos noches soñando con ese puto momento y en como hubiese acabado, claro esta que por mis ojeras me despierto enseguida para no pensar mas en ello..... No ha dado señales de vida, ¿se habrá dado por vencido ya?¿se habrá enfadado conmigo por quitarle la cara? o peor aun ¿habrá vuelto con su ex o liado con otra? ¡Hay dios!, ¡Esther céntrate puñetas! ¡Estas con Alberto, que no se te olvide!, y ahora dúchate corriendo, desayuna por el camino y vete que llegar tarde...

Me repetí la ultima frase a lo largo de la mañana como un mantra, casi ni podía concentrarme en lo que estaba haciendo en el cursillo, cada vez se me hace mas pesado, ¿¡¡a quien coño le importa como tratar a un empresario!!?, son como todos, los llamas de usted les ofreces lo que lleves en la bandeja y una sonrisa amable y en el bote.... no es tan complicado, son hombres...

Sin almorzar, ni comer, ni merendar me dispongo a salir del edificio donde estamos dando el curso, ¡esto es explotación! no nos dejan ni cinco minutos para una barrita energética, ¡negreros!..... Cuando salí el calor de Alicante me dio la bienvenida, lo cogí con fuerza y camine hasta casa, había aprendido la lección así que nada mas salir me puse las sabrinas y castigue a los tacones a ir todo el camino en el bolso, "¡que comodidad joder!", pensé cuando empece a caminar, me gustan los tacones pero joder, el no sentarse en todo el día y estar de aquí para allá cansa y mata, para eso donde estén unas sabrinas se quite el resto...

Al llegar a casa, mientras buscaba las llaves en el bolso, un coche hizo sonar su claxon, lo escuche tan cerca que saque la cabeza del bolso para ver como Michel bajaba del coche...

Michel
--¿Podemos hablar un momento?

Asentí como tonta y nos metimos en el edificio, una vez ya en mi casa deje el bolso con los tacones dentro y las llaves en la entrada, me fui directa a la cocina y cogí agua fresca y dos vasos, me tome mi tiempo para salir bebiendo un vaso grande antes de nada porque me había quedado seca, cuando salí deje la jarra y los vasos en la mesa de café y me senté en el sofá a su lado, cerca pero no pegados, con distancia...

Michel
--(mira a los pies de ella y sonríe) ¿Hoy no llevas los tacones?

Esther
-- ¿Eh? ¡Ah! si, están en el bolso, aprendí la lección el otro día, me queda una semana y tres días para terminar el curso con una vez que acabe con los pies muertos es suficiente....

Michel
--Lastima..... (coge un vaso y lo llena, bebe un poco y la mira...) Esther lo que paso el otro día.... no quería forzarte a nada, solo..... (coge aire) he estado demasiado tiempo sin ti....

Esther
--Michel yo.....(mirando sus manos en su regazo)

Michel
--(interrumpiéndola) Da igual.... Mira hagamos una cosa, yo se que estas con él y que aunque te lo pida de mil formas no lo vas a dejar así que te propongo algo (capto toda su atención) yo voy a estar contigo, las veces que pueda en esta semana y pico que te queda de cursillo, en ese tiempo seré solo, SOLO un amigo mas, no haré por besarte, tocarte y abrazarte aunque me muera de ganas, lo prometo, y si al final de este tiempo tu decides seguir con él yo me alejare para siempre, me convertiré en ese, SOLO, solo un amigo, ¿qué te parece? ¿hay trato?

No sabia que decir, me quede paralizada, mi cerebro carburaba a toda velocidad, no quería pasar tiempo con él sabiendo lo que todavía siento pero por otro lado no me lo había quitado de la cabeza desde la otra noche, ¿y si así, pasando tiempo con él, era la forma de eliminarlo de mi sistema?, era arriesgado... Alberto estaba con su hermano en no se donde del pacifico y nos comunicábamos vía e-mail seria complicado que se enterara y quería probar mi teoría...

Esther
--Esta bien, probemos a ver que sale de todo esto....

Michel
--(con una gran sonrisa) ¡Bien! pues, empecemos mañana, te llevare a cenar a un bar de unos amigos, te encantara... ¿dónde haces el curso? iré a buscarte...

Le di la dirección y se despidió con un casto beso en la mejilla, un escalofrío recorrió mi espalda cuando lo hizo.... esa noche tampoco dormí, pero no porque no quisiera verlo, sino porque estaba ansiosa por hacerlo...


Capitulo 42

Inma

Como era verano aproveche para dar una vuelta por el centro de Alicante por la mañana, los guiris salen por la tarde o están en la explanada así que no habría mucha gente por la calle y menos con el calor que hacia, ¡menos mal que hay sombra! casi me derrito, Alicante a primeros de julio es un autentico horno....

Ya había recorrido varios chinos y me había comprado una funda nueva de móvil de la que, literalmente, me enamore, cuando me dio por pasar por "la calle de las tiendas" y ver que trapitos podría comprarme ,que me quedaran bien claro. Estuve unos minutos en la entrada de H&M mirando unos shorts que me gustaron, cogí los de color rojo un par de camisetas y vi un vestido ibicenco que me gusto mucho, lo descolgué y lo mire atentamente.... "no creo que me quede bien pero me lo voy a probar", lo puse en mi montón y al darme la vuelta me choque con alguien, ¡vaya que raro!

Inma
--Perdón... (que vergüenza..)

X
--No pasa nada, culpa mía, no iba mirando...

No me atreví a levantar la cara de mi brazo lleno de ropa, y cuando nos fuimos cada una por su lado oí una voz familiar, me di la vuelta disimuladamente (vamos, a lo bestia) y vi a Ismael con la mujer con la que me había chocado, "¡me he chocado con la mujer de Ismael!", pensé en dejar la ropa amontonada en cualquier sitio y salir corriendo pero estaban en mitad del pasillo y si no me hacia invisible o me salían alas para pasar por encima me vería....
Me puse a mirar unas camisas de manga corta muy elegantes, del tipo ejecutivo, le había visto alguna a Esther y eran muy bonitas y quería una, me pare en la rosa palo y levante la mirada, "¡Mierda!", me encontré con sus ojos, "¡joder, ahora si que no puedo escapar, ya me ha visto!"
Cogí la rosa, aunque no me gustaba, y me abalance sobre los probadores, encontré una cabina vacía y me metí corriendo, al menos durante un rato estaría a salvo de su mirada y con un poco de suerte se iría cuando saliera....

Me tranquilice y empece a probarme la ropa, empece por la camisa, no estaba mal me quedaba bien pero el color no me gustaba, me la cogería en azul o blanco, luego las camisetas y cuando tenia el vestido medio puesto lo escuche hablar, cerré los ojos me tranquilice y me termine de poner el vestido cuando la cortina se abrió....

Inma
--¡¡¿PERO QUE COÑO.....?!!

Como si fuera el mismísimo correcaminos, Ismael soltó la ropa que llevaba en la mano y antes de terminar la frase tenia sus manos en mi cara y me estaba dando un beso de tornillo.... No se cuanto tiempo paso, no se si fueron segundos, minutos, horas o la eternidad pero la magia del momento se fue a la mierda cuando escuchamos la voz de su mujer mientras hablaba con la dependienta. Ismael se separo de mi, me dio un beso suave recogió la ropa del suelo abrió la cortina y se fue a la cabina de enfrente....

Ismael
--Me gusta ese vestido, compratelo...

Cerro su cortina y yo la mía, deje una rendija para ver lo que pasaba y vi como le llevaba unas camisetas y unas bermudas, me quede un rato sin saber que pasaba pero me espabile enseguida al oír como le llamaba "cariño", "¡así lo tengo que llamar yo perra!".... borre ese pensamiento de mi cabeza, lo saque y lo pisotee, recogí la ropa y salí de la cabina, sin mirar a mi alrededor.... 

Llegue a mi casa con una solitaria bolsa con un precioso vestido ibicenco dentro....